Sobre mí

Flor de Luna nació de un momento de mi vida que cambió muchas cosas.

En pleno proceso de duelo por la pérdida de mi bebé, encontré en las flores y en la creación un pequeño refugio. Un lugar donde desconectar por un instante del dolor y volver a conectar conmigo misma.

Empecé a crear sin imaginar que, poco a poco, aquellas pequeñas piezas se convertirían en algo mucho más grande.

Descubrí que había algo especial en preservar una flor: detener el tiempo, guardar su belleza y convertir un instante efímero en algo que permanece.

Y así nació Flor de Luna.

Cada joya que creo lleva un pedacito de esa historia. Está hecha despacio, con delicadeza y con la intención de que quien la lleve encuentre en ella algo más que una joya: un recuerdo, una emoción, un pequeño pedacito de naturaleza para conservar cerca.

Porque a veces, incluso en los momentos más difíciles, pueden nacer cosas llenas de luz. 🤍